Desde la antigua Grecia, las musas han sido consideradas las diosas que inspiran la imaginación y la creación artística. Vivían con Apolo en el monte Parnaso, donde los artistas y poetas acudían en busca de inspiración.
Sin embargo, no todas las visitas eran pacíficas, como se relata en el mito del sátiro Marsias. Este virtuoso del aulos desafió a Apolo a un concurso musical en el que el ganador tendría el poder de someter al perdedor a su voluntad. El dios, conmovido por el entusiasmo del sátiro, aceptó el desafío y pidió a las musas que actuaran como jueces.
Este concierto, centrado en compositores de la Ilustración alemana, es una selección de obras de cámara, arreglos de arias de ópera y composiciones originales al estilo Sturm und Drang, que proporciona la banda sonora al desafío entre Marsias y Apolo. La narrativa puramente musical utiliza los instrumentos como personajes, las armonías como emociones, las melodías como conversaciones y el ritmo como efectos sonoros para la historia. En este concierto, el sonido cuenta la historia y la imaginación hace el resto.